Son las 9 de la mañana, nadie puede acceder a las carpetas compartidas, el programa de gestión no abre y el correo no entra. El servidor de la empresa ha fallado y, con él, se para media oficina. Lo que hagas en las primeras horas marca la diferencia entre un susto de una mañana y una pérdida de datos irreversible. Esta es la guía que damos a nuestros clientes.
Primero: no improvises. Estos son los pasos
- No reinicies a lo loco. Si el servidor hace ruidos raros (clics, pitidos) o hay sospecha de fallo de disco, apagarlo y encenderlo repetidamente puede empeorar el daño. Un reinicio controlado sí; diez, no.
- Identifica el alcance. ¿No arranca el servidor entero? ¿Arranca pero no da los servicios (carpetas, aplicación, correo)? ¿Es un disco, la red o la aplicación? Acotar el problema es media solución.
- Comprueba lo básico: corriente y SAI, cables de red, y si hay un aviso en pantalla o pitidos de la placa (suelen indicar RAM o disco).
- Localiza tu última copia de seguridad y —clave— no la toques ni la sobrescribas hasta saber qué ha pasado.
Las causas más habituales
- Disco duro o RAID caído. Un disco del array muere. Si el RAID estaba bien montado, el servidor aguanta; si ya había un disco fallido sin avisar, la caída del segundo lo tumba. No reconstruyas el RAID a ciegas: una reconstrucción mal hecha puede sobrescribir datos recuperables.
- Fuente de alimentación o hardware. Fuente, RAM o placa. Suele ser reparable o sustituible sin perder datos.
- Sistema o Active Directory corrupto. El servidor arranca pero no da los servicios: dominio, base de datos o sistema dañado.
- Ransomware. Si los archivos aparecen cifrados o renombrados, desconecta el servidor de la red de inmediato y no pagues nada sin asesorarte.
Reparar, recuperar o migrar: cómo lo decidimos
Nuestro trabajo en un servidor caído no es «apagar y encender»: es diagnosticar sin empeorar. Cuando hay riesgo de pérdida de datos, primero aseguramos la información (clonando discos antes de tocar el RAID), y luego decidimos contigo si compensa reparar el hardware, recuperar los datos o aprovechar para migrar a un servidor nuevo o a la nube. Siempre con un plan y precio claros, no a ciegas.
Lo que de verdad evita el próximo susto
Casi todas las caídas graves que atendemos tienen algo en común: nadie vigilaba el servidor y la copia de seguridad no estaba probada. Un servidor con monitorización avisa del disco que va a morir antes de que muera; y una copia que se restaura de verdad (no solo que «se hace») convierte una catástrofe en una molestia de un par de horas. Eso es justo lo que incluye nuestro mantenimiento informático: monitorización 24/7, copias de seguridad gestionadas y un segundo controlador de dominio para que un fallo no pare la empresa.
Si tu servidor ha fallado —o si prefieres que no vuelva a cogerte por sorpresa— escríbenos y lo revisamos.
Preguntas frecuentes
El servidor no arranca, ¿pierdo los datos? No necesariamente. En muchos casos el fallo es de hardware (fuente, RAM) y los discos están intactos. Aun con discos dañados, clonándolos en laboratorio suele recuperarse la información. La clave es no forzar ni reconstruir el RAID a ciegas.
Tengo un RAID, ¿no era eso «a prueba de fallos»? El RAID protege frente a la caída de un disco, pero si un disco lleva tiempo fallando sin que nadie lo vea y cae el segundo, el volumen se pierde. Por eso la monitorización es imprescindible.
¿Cuánto se tarda en volver a producción? Depende de la causa. Un fallo de hardware con copia buena puede resolverse el mismo día; una recuperación de datos o una reconstrucción de RAID lleva más. Tras el diagnóstico te damos plazo y presupuesto cerrado.