Es el proceso que permite conectar elementos físicos a internet con sensores desde objetos domésticos, como las bombillas de luz, móviles y relojes inteligentes hasta recursos para la atención de la salud, como los dispositivos médicos e incluso los sistemas de las ciudades inteligentes.
Internet de las cosas específicamente significa cosas conectadas que están equipadas con sensores, software y otras tecnologías que les permiten transmitir y recibir datos –hacia y desde otras cosas–. Tradicionalmente, la conectividad se conseguía principalmente a través de Wi-Fi, mientras que hoy en día la 5G y otros tipos de plataformas de red son cada vez más capaces de manejar grandes datos con velocidad y confiabilidad.
El internet de las cosas tiene una capacidad de procesamiento, software y otras tecnologías que se conectan e intercambian datos con otros dispositivos y sistemas a través de internet y entre otras redes de comunicaciones.
Se trata de una nueva tecnología que conecta casi todo lo que hacemos. Facilita un ecosistema interconectado de dispositivos y máquinas, lo que permite a los usuarios controlar sus dispositivos desde cualquier lugar. Hay muchos beneficios de esta nueva tecnología, como mejorar la productividad y reducir el impacto ambiental.
Es un término amplio que se utiliza para la interconexión de objetos cotidianos con Internet o entre sí, contemplado en los estudios en informática. Estos dispositivos incluyen teléfonos inteligentes, automóviles, televisores, relojes, electrodomésticos y mucho más.
La próxima generación de computación se construirá sobre plataformas que permiten la capacidad de computación sin hardware. Con esta nueva tecnología, será posible comunicarse con objetos sin ninguna intervención humana.